Sumado a los derrumbes y deslizamientos registrados al interior de Ayabaca, que han dejado aisladas a más de 10 mil familias, se ahonda la preocupación en la provincia, con la falta de resguardo policial en algunos puestos de frontera con los países de Ecuador y Colombia.

Por este motivo, el Alcalde provincial, Darwin Quinde Rivera, hace el urgente llamado al Ministerio del Interior para que atienda los puestos de control en los que no hay presencia policial.

“Los Calvas de Samanga, Remolinos, Vado Grande, entre otros, son sólo algunos puestos de vigilancia en los que no existe presencia policial aún, dado que tenemos varios pases peatonales, a través del río, por ello invoco al Ministerio del Interior para que nos ayude y asigne más efectivos policiales en nuestras fronteras vivas. El llamado es urgente, pues por estos puntos ingresan extranjeros sin control alguno”, recalcó Darwin Quinde Rivera.

La situación de Ayabaca se agudiza con el pésimo estado en el que se encuentran las carreteras, como la de Piura-Paimas, cuyas condiciones significan un peligro para los conductores y la población que se traslada por dicha vía. Por ello, el alcalde provincial, Darwin Quinde hace la urgente invocación a Provías, por ser la Entidad correspondiente y por tanto llamada a dar urgente atención.

El burgomaestre ayabaquino, también reiteró el pedido de ayuda al Gobierno Central para poder apoyar con mayor celeridad a las familias afectadas con los deslizamientos, en virtud a que el cargador frontal y los tres volquetes con los que viene apoyando el Gobierno Regional, resultan insuficientes para atender a la población aislada, como la de Sausal del Quiroz, donde se ha derrumbado un cerro en su totalidad, y otros sectores como Tapal, Carrizal Bajo, Romeral, Vilcales, Tapal Medio, Tapal Alto, Radiopampa, entre otros.

 

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