05
Lun, Dic

Para ella tenía un ojo clínico

Para ella tenía un ojo clínico

Sociedad
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EN el octavo piso del edificio Atlas quedaba entonces la corresponsalía en Piura del diario “La Prensa” de Lima que dejó de existir hace ya bastante tiempo. En 1984. Después de “El Comercio”. era uno de los más antiguos diarios de circulación nacional, aunque no tanto como lo era el primero. En la década de los 50, “La Prensa” hizo historia. Modernizó el periodismo peruano. Trasladó acá las innovaciones que se habían impuesto en los Estados Unidos.


EN la mencionada corresponsalía trabajábamos tres personas: Don José Larrea que se ocupaba de la información deportiva, yo de todo lo demás, y Arnulfo Seminario que esperaba atento a que termináramos de escribir para de inmediato sentarse frente a la radio y enviar por este medio a la redacción central de “La Prensa” en Lima el material periodístico preparado por nosotros. Era una chamba de todos los días que alternaba, en mi caso, con la universidad. Cursaba el primer ciclo de periodismo en la Udep. Año: 1970.
CUANDO el diario “La Industria” de Piura cerró, don Elmer Núñez Reaño, que había sido su director por más de veinte años, se fue con su buena pluma a escribir para “La Prensa” de Lima desde la corresponsalía de este diario en Piura. Y cuando Piura cumplió los 450 años de su primera fundación, él solicito -escribiendo era exuberante- preparó sobre dicho acontecimiento un suplemento especial de más de medio centenar de páginas y del mismo tamaño del diario que era de gran formato. Imagínense ustedes. Esa edición se agotó en un cerrar de ojos.
ANTES de que la corresponsalía en Piura de “La Prensa” de Lima se pasara al octavo piso del edificio Atlas estuvo ubicada casi al frente de la iglesia San Francisco. En los bajos de una de aquellas viejas casonas de la calle Lima. Recuerdo haber pasado por allí, camino al colegio, y haber visto salir de aquel local a Rolando Celi Burneo. Flaco y alto. Él estaba a cargo en aquel tiempo de esta corresponsalía. Había renegado del campo para dedicarse al periodismo. Era hijo de hacendado. Aprista también.
DON Pepe Larrea se fue de este mundo hace años. Don Elmer Núñez, igual. Y de los tres, Rolando Celi fue quien partió primero. A este último sólo lo conocí de vista, y con quien más departí, horas y horas, fue con don Elmer Núñez. Admirable. Para la noticia tenía un ojo clínico y para sus lectores una pluma intensa y muy aguda.

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